Me desperté con muchos ánimos de ir al colegio, pero cuando me acordé que iba a dirigir el izamiento del pabellón nacional se me quito las ganas, ya en el colegio se dio la formación, mientras yo repetía mental mente lo que debía hacer, en eso me toco participar y en el momento de los hechos a mi cerebro le dio un ataque de abnecia y se me olvido todo, pasaron segundos y no se me venia la palabra que debería decir, fueron los segundos mas largos de mi vida si no era por mi profesora que me ayudo la hubiera fregado.
todos me miraban y reían y yo sudaba frió por el roche que estaba pasando.
lol
ResponderEliminarTe envió mi anécdota a tu hotmail espero que lo compartas...
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